miércoles, 21 de junio de 2017

"Chez Moi", de Mona Chollet, ahora en Argentina



IMG: https://lalibrearteylibros.wordpress.com


Esta temporada de otoño/invierno llega a Argentina un libro que quiero leer hace bastante y que, si hace unos meses no me hubiera llegado la noticia de que se iba a publicar acá, me lo hubiera hecho traer de Francia y hubiera tratado de leerlo igual. 
"En casa. Una odisea del espacio doméstico" de Mona Chollet, aborda el universo doméstico, ese que tanto amo y tanto me obsesiona, desde una perspectiva feminista. 
Acá lo edita  Hekht y creo que sale a la venta en julio.
Dice Mona sobre la imagen negativa del ama de casa: 

"Es una mezcla de idealización y menosprecio. En “Profesiones de la mujer”, Virginia Woolf narra que cuando empezó a ser periodista, tuvo que matar a lo que por entonces se llamaba “el ángel del hogar”, una imagen idealizada del ama de casa. Si no lo hubiese hecho, dice Woolf, “ella me hubiera matado a mi”. No fue fácil hacerlo, dice, “Es mucho más difícil matar a un fantasma que una realidad”. El “ángel del hogar” es un ideal potente y seductor que se recrea desde el siglo XIX. Se induce a las mujeres a tener familias, a construir casas y pequeños paraísos interiores, pero detrás de eso hay un gran menosprecio por estas tareas. A todas las mujeres que están en su casa se les pide en la cena lo mismo que hacen en la vida. Cuando alguna mujer dice “soy ama de casa”, las miradas se alejan de inmediato… Para salir de esta situación el feminismo plantea posibilidades interesantes, entre ellas, el reclamo de salarios para el trabajo doméstico."


►La entrevista completa, acá

Mona Chollet. IMG: http://next.liberation.fr
Siempre me pareció que una buena parte del odio generalizado hacia el trabajo doméstico tiene que ver con el menosprecio de esas tareas "menores" en la cultura occidental. El acto de ordenar y limpiar el propio espacio con amor, de repente como un ejercicio de salud espiritual, siempre es visto como un esfuerzo que en última instancia no nos corresponde, sino que le corresponde a la mamá / mujer de la casa. Esta cosa de que haya tanta gente -sobre todo adulta- que dice "no, mi mamá no trabaja, es ama de casa". Y esto se traslada hacia la mujer -porque siempre es una mujer- que contratamos para "ayudarnos" en el servicio doméstico. El menosprecio por ese trabajo hace que las domésticas suelan estar mal pagas, con contratos informales, etc. 

Resumiendo, en breve tendré "En Casa..." en mis manos y podré comentarlo, así que hasta ese momento. 
Ah, me olvidaba: Buen solsticio de invierno para todes =) 



lunes, 24 de abril de 2017

Feria "Del Productor al Consumidor" en la Facultad de Agronomía de Buenos Aires

Este fin de semana me acerqué por primera vez a la "Feria del Productor al Consumidor"  y si bien esto no tiene tanto que ver con "ordenar" como siempre digo en el sentido geométrico del término, tiene que ver con un mayor orden interior (?): la felicidad de empezar a alimentarse y consumir de otra forma, siempre en la medida de lo posible.

La feria se hace en la facultad de Agronomía. La idea del evento es acercar diferentes productores (de alimentos, bebidas, aceites, cosmética, indumentaria, accesorios, mil cosas) a los consumidores en un espacio urbano, a precios justos. A mí me queda bastante a mano pero nunca enganchaba las fechas para ir, hasta este finde.

Cometí el error de ir un poco sobre la hora (termina a las 18 y yo llegué a las 17), Me quedé, por ejemplo, sin chocolate vegano, que para conseguir uno bueno-bueno tengo que ir hasta una dietética que me queda como a 25 cuadras jaaj, pero igualmente pude comprar algunas cosas y tomarme un juguito al sol. Había música en vivo, mucho verde (obvio) y por suerte el día de otoño acompañó.

Lo primero que me compré fue un aceite de oliva "La Regional", de esta Cooperativa cordobesa, a 90 pesos el 1/2 L. Sé que en el super o en la pescadería de mi barrio (no compro pescado, solo el aceite) puede haber algunos más baratos, pero la verdad es que el olorcito que sale de la botella es increíble y nuevo y teniendo en cuenta que es de una cooperativa y tal, unos pesos más no me molestan para nada.

Luego me traje un ofertón de mermeladas (con esto tengo un problema porque me encantan las mermeladas, pero odio las mermeladas comerciales que además son carísimas; las que hago yo tampoco me gustan). Las mermeladas que compré son de una marca "Manos en Movimiento", de la que no encontré referencias web, pero es una organización o algo enmarcado en el Espacio Interbarrial de Esteban Echeverría y en el Movimiento Nacional Campesino Indígena. Cada frasquito de 476 g salía $48,00, super en precio. La mermelada "buena" más barata del super es una alemana (!) que está entre 45 y 55 pesos según el gusto -a mí me gusta la de naranja que siempre es la más barata.

Finalmente me compré el famoso bolsón de verduras orgánicas, 5 kg por $120. Esto de una me pareció re buen precio. En la verdulería de mi barrio compre lo que compre nunca gasto menos de 70 pesos, a veces comprando muy pocas cosas. Lo tengo estudiadísimo porque siempre vuelvo indignada. Es increíble el aroma de estas verduras, su textura, su tamaño -más pequeño-, en el caso de las hojas verdes su "carnosidad" (!?). Este bolsón lo compré en el puesto de la gente de Orgánicos Todo Manso, pero uds. pueden googlear que hay unas cuantas formas de agenciarse semanal o quincenalmente alguna entrega de orgánicos.

Dejo algunas fotos ilustrativas deseando que este tipo de eventos sean cada vez más habituales en lugares en los que por ahí no es tan usual. Si bien todo tiene que ver con una proactividad personal de buscar, anotarse, ocuparse, etc., que estas cosas sucedan cada vez más llama la atención de las personas y así tal vez muchos arranquen a probar nuevas opciones de consumo.


Parte de la compra más unas paltitas que me traje de Quilmes =)

Miren el tamaño de estas papas ♥

El color de esta calabaza es todo

martes, 31 de enero de 2017

Un tip simple con papel de aluminio para ensuciar menos


¡Hola! Esto NO es la vuelta definitiva de Tengo que Ordenar (?), simplemente un toco y me voy para compartirles algo.

En diciembre estuve visitando a mi querido amigo Leo, que vive en Brasil. Leo ha sido un gran guru inspirador de orden, limpieza y organización del espacio, ya que conocí varias de las casas en las que vivió todos estos años (¡nos conocemos desde 2008!) y todas estuvieron siempre más que impecables.
Inspirada en esto que él hace en su propia casa, desde que volví empecé a poner papel de aluminio sobre la cocina para evitar ensuciarla tanto.

Suelo hacer muchas cosas hervidas y siempre se me derrama algo, lo que me obliga a darle con la esponjita, en fin. Este tip está bien para quienes sean un poco fiacas como yo =) Esto es habitual en las cocinas más grandes (de bares o restaurantes por ejemplo), pero se puede adaptar muy bien también a la cocina de un hogar. Hablando de eso, otra cosa que tomé de las cocinas grandes es reemplazar bowls y fuentes por baldes plásticos redondos de helado (para mezclar, dejar marinando, batir, etc.) y la vida culinaria me mejoró en un 100%. Pero eso es otro post.

Con respecto a esto, me falta decir que cambio los papeles aproximadamente cada 5-7 días, depende de su estado.

Recomendadísimo.


jueves, 6 de octubre de 2016

Sabiduría de la Selva para ordenar tus cables



El Negro Raúl -a.k.a. El Hijo del Monte- tiene la sabiduría de la selva. Al mismo tiempo, es picante como la triple frontera y posee sensibilidad musical y artística. Es así que El Negro Raúl es simplemente único y por eso se convirtió rápidamente en mi amigo de Feis, de Twitter y de todo lo que salga porque lo sigo a todas partes.
Bueno, basta de flores. Hoy nos convoca algo que este Negro rápido para los mandados me hizo llegar y que me imagino pudee servir mucho para ordenar en los lavaderos, en los altillos o en las casas de playa (cables de bordeadoras, alargues, etc.) No tengo que explicar mucho más de lo que las imagenes dicen, pero sí quiero hacer un llamamiento a ORDENAR los putos cables que juntan tierra y son tan feos. 

Seamos pillos con la astucia del que observa, como es mi amado Nigger. 










domingo, 26 de junio de 2016

Minimalismo extremo: ¿Te animarías a vivir con menos de 100 cosas?

¡Holus! Esta semana un amigo compartió en Facebook este video que hablaba brevemente de una tendencia que gana terreno entre los jóvenes orientales: el minimalismo extremo.




Tengo que decir que yo soy un poco desapegada naturalmente de los objetos, e intento a conciencia tener lo menos posible (obviamente que se me acumulan los papeles; por ejemplo, me sucede con los comprobantes de pago de los impuestos. Tengo una carpetita, pero no me sale archivar ordenadamente). Sin embargo, en caso de una mudanza de oficina por ejemplo -ya ha pasado- yo puedo mudar lo mío en un solo viaje mientras otros compañeros tienen cajones llenos de cables, cuadernos, apuntes, adornitos, etc. Yo, jamás.

En fin. En este blog querido Tengo que Ordenar ya hemos visto los beneficios de deshacerse de los objetos que no usamos en nuestro bello post sobre Marie Kondo, y el minimalismo extremo está muy relacionado a esta idea. Deshacerse de los objetos innecesarios, vivir con lo que es indispensable, no acumular por supuesto. Recuerdo que mi hermano salía con una chica cuya familia era muy anti, bien pragmática, y cada vez que les encajaban un souvenir en alguna fiesta, lo tiraban a la basura ni bien llegaban a la casa. Parece medio crudo, pero me parece absolutamente sano (detesto el género ADORNITO).

Es así que me puse a averiguar, no solo para hacer un post en Tengo que Ordenar sino para intentar aplicar algo de esto en mi propia vida, o al menos ir un paso más allá de lo que ya hago (que es muy poco comparado con la gente que está en esto, pero mucho comparado con el común de las personas que una conoce.)

Quitar mito

Una cosa que me gusta hacer muuuucho es "quitarle mito"  a todo objeto de consumo, como se puede leer en el encabezado. Siempre me molestó la gente que se bloquea cuando tiene hambre, por ejemplo, y no puede trabajar o estudiar si no come debido al malhumor. Esto me pareció siempre un símbolo de debilidad tremendo. Así, me parece que si le quitás a la comida -o a cualquier objeto de consumo- el poder de definir tu humor y tus límites, estás realizando un ejercicio de microlibertad, por decirlo de alguna manera. El minimalismo extremo tiene mucho de estas microbatallas contra la mistificación del consumo, la mistificación de la felicidad a través de la posesión, es decir que si a veces te planteás estas cosas es muy probable que esta "moda" te atraiga filosóficamente. No es nueva, claro, pero hoy en día, con unos pocos dispositivos mobile la mayoría de la gente puede vivir conectada igual que cualquiera. 

Una breve guía

Buscando en Internet me encontré con un ebook muy cortito de apenas 63 páginas que explica formas muy puntuales y claras -no por eso menos difíciles- de convertirse al minimalismo extremo. 
El libro se llama "El arte de ser minimalista. Como dejar de consumir y empezar a vivir" y es de Everett Bogue. Pueden verlo acá (yo me lo bajé al teléfono y lo leí en un par de horas). 

Lo que Bogue plantea es algo parecido a lo que dice Marie Kondo, es decir, hay que preguntarse objeto por objeto si realmente lo necesitamos. En el caso de Bogue no te pide que verifiques si el objeto "destila felicidad", simplemente que te preguntes por su utilidad. Sin embargo, Bogue sube la apuesta y pone un número de objetos por persona: 100 a 150. También hace foco en otras áreas de la vida, no solo la organización. De hecho, para él la buena organización es apenas una consecuencia de este cambio estructural de vida. Especialmente, Bogue insiste en la forma de trabajo, alentando a que todo el mundo "viva su sueño" y trabaje por su cuenta. Creo que lo que escribe está medio pensado para el primer mundo, pero muchas de sus observaciones e ideas son perfectamente aplicables a la realidad de nuestros países / situaciones laborales / condiciones sociales. Una foto del cuarto de Bogue no difiere mucho de mi cuarto, que siempre me gusta definir como la cucha de un perro. Me encanta que sea simple, sin nada de más y, a qué negarlo, CROTO. Igualmente eso va con cada personalidad. 



Por dónde empezar
Hace unos meses, tuve cambios en mi vida que no esperaba. Varias cosas de las que estaba segura me empezaron a hacer ruido y entonces decidí alejarme de eso que no me hacía sentir bien (una relación de varios años y un trabajo nuevito de apenas un año, por ejemplo). En medio de toda esa decisión, aposté fuerte a posibilidades bastante irreales que pueden ser pavadas, pero están saliendo de a poco. Todo ese TORMENTOR me llevó a tener la cabeza bastante cambiada por no decir cascoteada y entre otras cosas me hice vegana, me deshice de mi auto, voy al trabajo en bicicleta, trabajo a 15 minutos de mi casa, etc. 
Es en este contexto de confusión mental porque a pesar de que es un proceso 100% positivo, es eso, esperar cualquier cosa de la vida porque total todo se va a la mierda solo, que me planteo que me encantaría tener mi casa lo más vacía posible. Enfrentar la nada de las repisas, o que directamente no haya repisas. No tener la vista ni la mente ocupadas por objetos que de todas maneras no uso. 
Así, pensando en esto, voy a empezar a deshacerme de cosas por áreas. Biblioteca y cajones de la cocina son los primeros candidatos. Luego la ropa, y así. Creo que a partir de esta semana voy a empezar. Por supuesto, lo contaré en este espacio que hemos dado en llamar Tengo que Ordenar ♥




jueves, 17 de marzo de 2016

Ordenar contra el calor, ordenar contra el insomnio

Holus. Vuelvo COMO QUIEN NO QUIERE LA COSA a escribir en Tengo Que Ordenar para dejarles un poco de inspiración (?) a quienes padezcan de insomnio o bien estén muertos de calor y no puedan dormir y, lejos de vivir esto como una TORTURA, quieran hacer algo productivo.

Esta sesión fue ayer.
Era tal el lío que tenía de varios días, que me dije para mis adentros ^^PARA MIS ADENTROOOOZ^^ (#VozDeTravesti) "Hija de puta, hasta que esto no quede bien, no vas a dormir". 

Lo lindo es que mañana va a llover, o sea que ordenar esta noche tiene la ventaja de que mañana podemos entregarnos a la pereza SIN AJCO. 



Consideraciones generales sobre ordenar de noche: cuando sucede (lo hago bastante seguido, una vez por semana o una vez cada dos semanas) trato de no hacer tareas titánicas para no molestar a los vecinos por un lado, y para no agotarme por otro. Lo más intenso que puedo hacer es pasar un trapito para darle el toque final, pues #AlmaDeMuqui
No sé si todo el mundo tiene la misma tara que yo, pero cuando tengo todo ordenado, duermo mucho mejor.
También me pasa los fines de semana: tengo la oportunidad -preciosa gema- de dormir una siestita, y si no tengo la casa en lo que yo llamo condiciones, no puedo hacerlo. No digo que sea un TOC, pero bueno, cada uno con sus trabas cotidianas. 

lunes, 28 de septiembre de 2015

Pre-balance: ¿Qué hiciste con tu 2015?

Llega esta época del año (OCTUBRE) y no puedo creer que, posta, YA SE FUE EL FUCKING 2015.

Creo que no soy la única: tenías mil millón proyectos y objetivos para este año y te das cuenta de que, en rigor de verdad, no lograste ni la mitad de uno. 
¿Vale la pena angustiarse? ¿Qué hiciste para ordenar tu vida en pro de lo que querías conseguir?
Estamos todos luchando para que las contracturas, las gastritis, los dolores del cansancio no nos venzan.
Es tiempo de un pre-balance y aceptar hasta dónde vas a poder llegar y hasta dónde no. Listita en mano y realidad en la cabeza. 
Y empezar a pensar en 2016, por supuesto.