jueves, 26 de febrero de 2015

Emprendedores en Facebook: desastre asegurado.

Tengo que ordenar se pone serio. (?) Hoy quiero reflexionar desde mi profesión (Comunicación and all that jazz) sobre una realidad que nos afecta a todos: los emprendimientos personales y familiares en Facebook.
Todos tenemos algún amigo o pariente que vende cosas en Facebook, Mercado Libre, OLX, etc.
Pero ¿en qué momento esos emprendimientos tan cercanos a nosotros pasan a ser “Las cosas que vende tal persona” a ser una marca de verdad? Es algo que me ha llamado la atención.
Si yo fuera emprendedora, quisiera que cuanto antes, mi marca fuera percibida como tal y no como un “currito” para completar mis ingresos mensuales. 
Esto es importantísimo porque cuando  tu emprendimiento empieza a ser percibido como marca, quiere decir que empieza a ser tomado en serio.
En este tipo de proyectos, casi el 100% de la comunicación se hace a través de redes sociales. 
Y, llamativamente, casi en ningún caso se usan correctamente los recursos que las mismas nos ofrecen. 
¿Podés escribir? Los emprendedores escriben con faltas de ortografía. 
¿Podés poner fotos? Ponen imágenes totalmente cutres que nunca favorecen a sus productos. 
¿Podés poner el precio de lo que vendés para que todos lo sepan? Obligan a que uno les escriba un mensaje privado. 
¿Podés construir la imagen de tu marca desde cero a gusto y voluntad? 
Se pelean con los clientes, insultan a los políticos y comparten fotos de niños desollados vivos.

No cuesta nada pensar en una idea general de lo que queremos mostrar, fotos, descripciones de productos y estrategias de comunicación CLARAS para este tipo de marcas. Con ser educados en la atención y apostar SIEMPRE a la mayor calidad posible en todo lo que hacemos, las chances de hacer las cosas bien aumentan exponencialmente (#GordaCoaching).

Si tenés algún conocido que tenga este tipo de emprendimiento o que tenga ganas de empezar, hacele un favor (!) y pasale este post.
Hagamos cosas lindas de ver. 



miércoles, 25 de febrero de 2015

Complementos del placard: trucos que sí y trucos que no.


Porque amamos Internet, acá van algunas ideas que encontré para cosas que no son exactamente "ropa". 
Lo que quisiera destacar de todo esto es que son cosas POSIBLES de hacer, por eso las estoy poniendo. (Tal vez el coso de los zapatos sea un poco caro o difícil de explicar para algún carpintero, pero creo que está dentro de lo razonable.)
También me gustaría HACER UN LLAMADO AL SENTIDO COMÚN y decirles que lo lindo siempre es lo que es práctico y lo clean. Lo que da aire. Lo que suaviza. Lo que nos da paz. 
Por ejemplo, la idea esta de las cosas en broches me parece una cachivacheada por un lado, pero además me parece que no SUMA. O bien que SUMA QUILOMBO. 
Pueden ver más ideas y cositas en http://roomandbath.com/

Cachivacheada non-sense.
¿Es necesario semejante caño para pañuelos y bufandas? ¿Realmente vas a ordenar toda las baratijas en ese espacio juntatierra? Creo que se puede adaptar conceptualmente. Eso sí. 

Valoro la intención: las carteras son un QUILOMBO adentro del placard.
Ocupan mucho volumen y nunca quedan bien. Yo las tengo en un perchero, sabiendo que
eso no está bien. 

Es un poco de androide sin sentimientos, pero colgar los conjuntos ya armados puede ser
una buena solución para ahorrar tiempo y espacio.
  No olviden que Steve Jobs usaba siempre exactamente el mismo conjunto (se compraba mil cosas de lo mismo).
El banquito separador/probador: VOT SÍ ROTUNDO si no lo vas a usar para tirar toda la favela de ropa encima.
Tengo algo similar para los cosos de limpieza en la cocina y se me ocurre que podría funcionar
para calzados. Se necesita, claro, un placard espacioso o directamente un vestidor. 


martes, 24 de febrero de 2015

"Cómo no ordenar", por @Kireinatatemono



Vino LA PIONERA @Kireinatatemono, autora del BLOG PIONERO "We can build you" y nos canta cuántos pares son tres botas en cuestiones de orden del placard. PIONERA, PIONERO.
Quiero decir que sus consejos son reveladores y novedosos para mí porque yo HAGO TODO LO CONTRARIO, es decir oscilo entre desorden horrendo y ataques de limpieza y tiro todo en la cama y estoy hasta las 4 am ordenando porque ante todo #bipolar.
Los dejo con la pluma maestra y GRACIAS MARIE por estar en Internet <3 <3 <3

"Tengo tres defectos:

a- soy desordenada
b- me gustan las cosas, las colecciones, los objetos de todo tipo, los libros, los cuadernos, los
frascos, lo antiguo, lo moderno, bueno, se hacen la idea
c- no me alcanza para tener personal doméstico 24/7 que mantenga a raya mi barroquismo.

Este dechado de no virtudes me ha hecho reflexionar largamente sobre el tema de cómo ordenar.
Y mi conclusión más importante es que puedo decir a ciencia cierta cómo NO se ordena.
Tomemos el ejemplo clásico de un placard lleno de ropa. ¿Qué NO hacer? Sacar absolutamente
TODO y tirarlo a la cama o al piso. Porque la vida moderna, ay, está llena de interrupciones,
tentaciones y fastidio y lo más probable es que no lleguemos a solucionar el tema de un solo tirón.
No me creen, ya sé, pero la próxima vez, prueben esto:
-vacíen un estante o cajón, SOLO UNO
-clasifiquen lo que haya adentro, decidan qué van a volver a guardar ahí y tiren lo inservible (otro
gran tema, para otro día)
-lo que sí sirve pero no va ahí, lo dejan apiladito en algún lado, ya separado según alguna categoría
que se les ocurra. Remeras de dormir, ropa color azul, pantalones de mirar series y comer helados,
bombachas de la suerte, cada cual se conoce.
-al rato, al día siguiente, como mucho a los dos días, agarran otro estante o cajón y repiten el
procedimiento
-eventualmente, todo hallará su lugar, se los prometo. En algún punto un estante quedará vacío para
recibir todas las remeras de ir al chino el domingo a las 2 antes que cierre.
-esto sirve para ordenar un placard en un día, dos, tres máximo, con todas las pausas que hagan
falta; más allá de eso empieza de vuelta la acumulación.

Desde ya, la única manera de mantener el orden conseguido es tratar de, después de cada lavado,
poner la ropa donde va y no en un bollo en una silla. Un poco todos los días evita un sábado entero
de frustración y odio.
No les voy a mentir: nunca logré ser ordenada, ni con este método ni con el otro pero años de
practicarlo me han hecho ver que este approach gradual y no totalitario contribuye a evitar UN
POCO esas conductas tan feas. Para mi, ordenada se nace. Yo te pongo un vaso en una mesa y ya te
lo apoyo desordenado.

Y algo más: el año pasado me enfermé fulero. Para una persona que dispone de pocas energías
diarias el enfoque A todo o nada es imposible, frustrante y desmoralizador. Capaz hoy me alcanza
para ordenar un estante o la caja de los crayones del nene o las carpetas de fotos en la computadora.
Siempre algo es algo. Si me propusiera hacer todo de una vez, perecería en el intento. En Unfuck
your habitat insisten mucho sobre este punto, en especial para la gente con alguna discapacidad o
enfermedad y, creo, tienen razón. Todo no se puede. Algo sí."

Antes y después, o después y antes en el vestidor de Marie:







jueves, 19 de febrero de 2015

Composición tema: "El placard"

Esta semana quisiera debatir (?) algunas ideas para poder mantener en orden el placard.
En este primer posteo, lo que me gustaría es empezar por lo que yo considero IDEAL. Que se ve en la imagen siguiente:

Condiciones ideales: espacio propio, buena iluminación, piso de madera
Desarrollemos.


PRIMERO LA TEORÍA.

El placard en desorden es uno de los factores que más desestabiliza a las personas., y creo que no soy la única que se ve afectada por esto.
Hay mucho dolor en el placard desordenado. El placard representa la cabeza. Cuanto más ordenado, no importa si bordeamos la psicosis de organizar las camisas por color, MEJOR.

Por otro lado, tener un placard bien dispuesto, lindo y ordenado es una de las "reformas" más baratas que se pueden hacer en un hogar, ya que con imaginación y esas cosas, todo se puede lograr (esto me lo enseñó Cris Morena). No necesariamente hay que comprar un mueble carísimo ni mandarlo a hacer, aunque para mí esta última opción es la mejor. Salvo, claro, que te quieras hacer un super vestidor que directamente sea un cuarto (MI SUEÑO DE ACÁ A LA CHINA).

Para mí, lo más importante será siempre tener un lugar físico al que podamos llamar placard, esto es, la ropa apilada en el piso, en sillas, en un sofá, etc., NO VA. Teniendo un lugar físico al que se pueda llamar placard, es más fácil saber que todo debe ir a parar ahí. También es importante -esto me lo enseñó la vida- que si sos un ser desordenado (y por lo tanto, con sentimientos desordenados) tu placard PUEDA QUEDAR OCULTO FÁCILMENTE. Esto es: que tenga puertas, cortinas, lo que sea que pueda tapar tu quilombo para hacer de cuenta que sos una persona feliz y normal que puede controlar sus emociones y su ropa.

EN LA PRÁCTICA:

Mi placard está a la vista y yo soy desordenada, por lo que mi cuarto tiene apariencia de desordenado el 90% del tiempo.
Cuando me mudé a esta casa en la que vivo, el cuarto que elegí para mí es el menos favorecido. No tiene placard, no tiene entrada de tele, no tiene nada. Es el cuarto pelado con un techo alto de madera blanca. Es la cucha perfecta, el ático que siempre soñé para guardarme del mundo cruel, como buena perra en el horóscopo chino que soy (!), me conformo con un carton seco y un techito que me resguarde.

Como ODIO PROFUNDAMENTE el mueble llamado placard, y porque tengo demasiada ropa y cosas que me ocupan mucho lugar como el traje tradicional de baile gallego, me quise hacer la tengo-un-loft-en-el-Bronx y compré en Sodimac estas estructuras de metal que ahora se usan universalmente en todos los ambientes desde las cocinas hasta las bibliotecas. Le sumé unos cajones de plástico negro para la ropa interior y las boludeces. También le compré a un fabricante de Villa Boch unos percheros de vestuarista a $190,00, gracias Mercado Libre. Me quedó de esta manera, y debo decir que si yo fuera un ser con los patitos en fila, es una opción muy buena. Pero soy desordenada y muchas veces me vuelvo loca porque no se ve bien.


Si lo que tenés que hacer es plantear la "construcción" de un placard de forma rápida y barata, y no te importa el temita de las puertas, una buena idea puede ser que ocupes toda una pared con estantes y caños y te juegues por algo así. Esto parece ser una especie de biblioteca construída, pero se puede adaptar:

Me da un poquito de cosa el calzado a la misma altura que la ropa.

Si querés ir un paso más allá, esta segunda opción necesita un poco más de expertise y materiales más sólidos, pero queda WOW. 

Esto me encanta. 

Después, pelotudeces que con herramientas y un poco de plata SUPONGO YO que puede hacer la gente que tiene espacio y ganas.

Fuente: www.etsy.com
Atención si usás baratijas del día a día, tener un coso para colgar todo te puede ordenar mucho el momento de arreglarte. Lo ideal, integrarlo en el espacio del placard. Todo ahí. Salís preparada.

¡Que feos accesorios tiene esta pobre santa!

Y, finalmente, no olvides lo fundamental: un buen espejo, aunque sea berreta. Yo lo tengo en otro cuarto y me quiero matar 20 veces por día.

Fuente: http://www.designsponge.com


Nos vemos en un par de días con la COLABORACIÓN ESPECIAL de una superestrella tuitera que quiero mucho y que es pionera en blogs de interiores.